Cuando hablamos de diagnósticos como trastorno del espectro autismo (TEA) o trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los especialistas que idealmente deberían hacerlo son médicos con formación en neurodesarrollo, como neuropediatras, psiquiatras infantiles, especialistas en medicina física y rehabilitación o, en algunos países, pediatras del desarrollo.
➡️ Ellos son quienes pueden evaluar la historia clínica, aplicar criterios médicos y, si es necesario, solicitar estudios adicionales o apoyarse en otros profesionales para complementar la valoración.
